La Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó un informe sobre el control y la ejecución presupuestaria del ejercicio 2013 y del primer semestre de 2014 de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu), en el que se encontró numerosas irregularidades.

Enfatizó que las anomalías advertidas en la planificación y ejecución presupuestaria evidencian un desvío de la normativa vigente, que repercute negativamente en el proceso de compras y contrataciones de la Universidad. Así, el informe dio cuenta de "enormes irregularidades" rayanas en muchos casos a cuestiones delictivas, no fue tenido en cuenta por la actual gestión del rector Rodolfo Tecchi quien no realizó las denuncias correspondientes a la justicia.

En este marco, la AGN observó que la Universidad no tiene un área de programación presupuestaria y que no pueden certificarse las transacciones que movilizaron fondos.

Además, advirtió irregularidades en las cuentas bancarias y en la emisión de cheques. Por ejemplo, se emitieron ocho cheques de $50.000, por un total de $400.000,00, a la entonces Secretaria de Administración en diciembre de 2013 en el marco del Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo. Se otorgaron anticipos de fondos sin establecer los requisitos mínimos ni tener una normativa específica para efectuarlos. Se pagó un total de $4.455.583 a varios funcionarios. Entre los más llamativos, al rector Enrique Mateo Arnau un monto de $380.000, y a su hijo, el coordinador técnico en Convenio con el Ministerio de Trabajo, Dr. Cristian Arnau, un monto de $1.169.276. Además, estos montos se fraccionaron mediante la emisión de múltiples cheques menores a $50.000, generando dificultades para verificar las políticas de prevención de lavado de activos.

El Programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo, que fue financiado por la Secretaría de Empleo del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social con $2.483.904,00, se planteó para brindar oportunidades de inclusión social y laboral a 4.020 jóvenes entre 18 a 24 años. Asimismo, observó incumplimientos en las adquisiciones de bienes y servicios y en la contratación del personal. Por ejemplo, el Coordinador Técnico del Programa no tenía vínculo contractual con la Universidad pero se le pagó la suma de $ 1.217.939,99 en el año 2013. No encontró un cronograma de actividades que permitiera verificar el cumplimiento del Programa.