Representa el fracaso de nuestras mejores aspiraciones y potencialidades como seres humanos. Es, entonces, nuestro mayor fracaso.

Militantes kirchnernistas agredieron hoy a la periodista Mercedes Ninci, quien sólo estaba cumpliendo con su trabajo en la manifestación organizada en los Tribunales de Comodoro Py. Ninci fue arrastrada por el suelo, y –luego- golpeada cuando intentó acercarse a Aníbal Fernández para entrevistarlo. Este acto de profunda intolerancia política fue cometido contra una mujer y una periodista: dos dimensiones que agravan muchísimo lo sucedido.

Como de costumbre, las agrupaciones feministas identificadas con el gobierno anterior guardaron silencio. Es ésa una claudicación muy grave. No podemos, como mujeres y argentinas, consentir este tipo de agresión, ya que constituye un caso de violencia de género y, al mismo tiempo, un ataque al derecho a la información. También habla del modo en el que se degradó nuestra convivencia, y hasta donde están dispuestos a llegar quienes defienden la impunidad.

El cambio será arduo, y llevará mucho tiempo. Pero vale la pena intentarlo.

Nota de opinión por Alejandra Martínez, diputada nacional por Jujuy